MADRID.- Miles de personas permanecen atrapadas bajo los escombros tras el terremoto que ha aslolado Haití. A estas alturas, muy pocos permanecerán con vida. Aquellos que han sido liberados, además de superar sus fracturas y heridas se enfrentan al síndrome de aplastamiento, un problema que puede ser mortal.
La primera vez que se describió este síndrome fue tras estudiar a las víctimas que quedaron atrapadas en los edificios londinenses derrumbados por las bombas nazis. Eric Bytawers, catedrático de medicina interna, descubrió que las alteraciones observadas en estos pacientes (daños orgánicos, insuficiencia renal, hipotensión...) se deben a la rotura de los músculos -fenómeno conocido como rabdomiolisis- y la consiguiente liberación de sustancias tóxicas al torrente sanguíneo.
Si una
persona permanece muchas horas bajo un gran peso, "la parte del cuerpo
que está comprimida, generalmente extremidades, se queda sin oxígeno,
se produce salida de líquido del tejido muscular, lo que ocasiona
trastornos hemodinámicos [circulatorios]", explica a ELMUNDO.es
Fernando Liaño, nefrólogo del Hospital Ramón y Cajal.
Además, la
presión de los escombros produce la rotura muscular y la salida al
torrente sanguíneo de enzimas, potasio, etc. que son tóxicos. La más
problemática es la mioglobina (un análogo de la hemoglobina que
transporta el oxígeno en este tejido), que "es la que lesiona los
órganos", apunta Alberto Martínez Castelao, del Servicio del Nefrología
del Hospital Universitario Bellvitge. Cuando ésta llega a los riñones,
puede dañarlos causando un fallo renal agudo.
Tratamiento rápido
El fracaso de este órgano también se puede producir por las alteraciones de la tensión arterial, que "surgen cuando se está atrapado más de cuatro o seis horas", señala Martínez.
"La recuperación del riñón es posible", continúa este experto, "sobre todo si no hay más órganos afectados". Pero, algunas personas que llegan a esta situación pueden precisar diálisis, algo que en el caso de Haití será un gran obstáculo dado el estado en el que han quedado los hospitales del país.
Lo más importante es "iniciar el tratamiento lo antes posible", indica Liaño. "Hay que rehidratar al paciente y alcalinizar la orina" hasta que el pH alcance 6.5 para prevenir así la sedimentación de ácido úrico y mioglobina en los riñones. Además, hay que tratar el resto de daños (fracturas, heridas...).
Para atender esta situación característica de los terremotos, las organizaciones internacionales, como Médicos Sin Fronteras, han enviado a Haití especialistas en nefrología, según ha informado a este medio su responsable de prensa, Alois Hug.
Pero antes de detectar este síndrome, los sanitarios
que trabajan sobre el terreno actúan sobre lesiones que no pueden
esperar. Stephano Zannini, coordinador general de MSF en el país
explica que "las heridas más frecuentes son fracturas abiertas y
también hay heridos con quemaduras".
CRISTINA DE MARTOS, elmundo.es








Muy buen tema
Publicado por: Pedro Calvo | 01/18/2010 en 04:04 p.m.
Oh oh, y en estos momentos que el mundo lucha por salvar vidas en Haiti el factor tiempo y actuar a tiempo es muy importante
Publicado por: Isabel | 01/18/2010 en 04:09 p.m.