La reflexología es prácticamente un lugar común al referirse a medicina
alternativa. Su tradición, popularidad y efectividad como tratamiento
alternativo son notables, y ello se debe a sus propiedades inherentes.
En términos concretos, aplicamos reflexología para tratar un sinfín de problemas y enfermedades, como por ejemplo el dolor de espalda, el estreñimiento e incluso la infertilidad. En todas sus aplicaciones, la reflexología produce una sensación de relajación que define el tratamiento, y que a partir de ella se consiguen innumerables beneficios no sólo para la mente, sino que para la salud física.
La reflexología trabaja sobre el supuesto de que los pies son zonas de integración de los reflejos de nuestro cuerpo. Allí confluyen muchos nervios, y estimulando determinados puntos con un buen masaje podal, podemos conseguir efectos positivos sobre problemas de salud particulares (mala circulación, fatiga, etc.) y sobre nuestro estado de ánimo y bienestar general.
La relajación con reflexología se
consigue fácilmente, ya que la técnica puede estimularla de forma
directa. El tratamiento mismo trabaja relajándonos, y cuando estamos en
ese estado podemos esperar que todo nuestro ser se ordene y relaje de
forma natural, aportándonos beneficios múltiples.
Con
innumerables beneficios asociados demostrados por la ciencia (dolor de
pecho, dolor de espalda, síntomas pre-menstruales, enfermedad de la
gota, dolores de cabeza, etc.) la reflexología es una de las terapias
alternativas más relajantes. Pruébala y júzgala por ti mismo.
otramedicina.com








Comentarios