Las arterias son como el acueducto que lleva sustancias útiles a todo el organismo, incluido el oxígeno. Ellas son la parte más importante del sistema de transporte de la sangre. En un momento dado, el 15 por ciento de toda la sangre del cuerpo está contenida en estos vasos. Ellos tienen gruesas paredes musculares que a su vez se adaptan a la presión del líquido que circula en su interior.
Se sabe que después de cada latido del corazón a las arterias entra un gran flujo que las dilata; cuando pasa, se reducen, en contracciones rítmicas que, en esencia, son sinónimo de vitalidad y buena salud. Pero no siempre funcionan. Muchos factores hacen que pierdan su capacidad.








Últimos comentarios