Los estiramientos son la herramienta que mantiene las propiedades visco-elásticas del músculo como tejido dinámico. Van a actuar principalmente en la salud metabólica de la musculatura y la capacidad de apertura de las articulaciones.
El dolor muscular de espalda es la patología más común de molestias corporales en la población. A veces es un signo de otra patología, más que el origen de la misma, pero la realización de los estiramientos aliviará la molestia y en algunos casos la eliminará. Veamos dos ejemplos.
Los
paravertebrales son músculos pequeños entrelazados y ricos en
terminaciones nerviosas que actúan de forma coordinada para mantener la
postura, sobre todo en bipedestación. Su estiramiento se realiza
mediante la elongación de la cadena muscular posterior, que comienza en
la planta del pie y termina en la base del cráneo. La postura de
referencia será estar de pie, con las rodillas en semiflexión y
flexionar la cintura hasta que los brazos lastren el tronco y se
perciba una tensión muscular intensa en la espalda, isquiotibiales y
gemelos.
El segundo ejercicio consiste en sentarnos sobre un banco de tal manera que éste quede entre nuestras piernas. Giramos el tronco hasta el límite de la movilidad y apoyamos las manos para ganar unos pocos grados más. Este movimiento logra disminuir el tono muscular de la musculatura de la espalda por una elongación diagonal de las fibras, y la musculatura del potente dorsal ancho se estira, beneficiándose de los factores antes mencionados a nivel metabólico y visco-elástico.
Nunca debemos llegar al dolor: es incompatible relajar la musculatura y sentir dolor
fuente/Vitónica.








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